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I have psychotherapy in my blood.  My parents, may they rest in peace, were interested in the teachings of Carl Jung as far back as the 1930's.  In my youth, I had the privilege of meeting two analysts trained by Jung himself.  They   had come to California after  fleeing  Nazism. One was Kate Marcus, a vivacious, older woman when I knew her.  My mother told me that Dr. Marcus would walk around West LA looking over her shoulder, for the first few years that she was here.  They did not have EMDR then.   The other was Dr. Max Zeller, who chipped away at my youthful naivete by conceding that "the anti-Semitism in London was different from Germany..."   

 

A day in my life: Nowadays, I am happy to consider myself a member of the human potential movement.   I wake up and may Gestalt my own dream.  I do a grounding meditation.  I may  run laps,   or ride my bike.  My wife makes me a healthy smoothie.   I take supplements to promote my health.  As the day progresses, if I can't remember something, I use autosuggestion, or eye movements, either of which can enhance memory retrieval.   I see clients.  I try to take a break between each one.    If a client does not show up, I read more about how to treat people with multiple personality disorders, an exciting subfield and a growing edge for me and my practice.  I believe that working with extremes of human behavior provides a foundation for clinical work that nothing else can.  As the day wears on, if I feel "off," I use auto-suggestion to get to the root of it quickly.  If I experience anxiety, I use the same self-soothing techniques that I teach my clients.  I will probably cry during the course of the day, which I see as a good thing.  To practice gratitude,   I tell my wife how thankful I am that she is with me. I worry about current events.   But in terms of my own life, more and more, I am quite distinctly happy. 

 

ESPAÑOL:  La psicoterapia corre por  mis venas.  Mis papas, que en paz descansen, se interesaban en las enseñanzas del Dr. Carl Jung desde los años treintas.   En mi juventud, tuve el privilegio de conocer a dos psicoanalistas entrenados por eño, l Dr. Jung mismo (y el hijo de un tercero).   Habían venido a California después de huir del Nazismo.  Una era la Dra. Kate Marcus, una anciana vivaz cuando yo la conocía.   Mi mamá me  dijo que  la Dra. Marcus caminaba por las calles del Oeste de Los Angeles vigilando a sus alrededores por los primeros pocos años que estuvo allá.  El EMDR no estaba disponible en aquel entonces.   Otro fue el Dr. Max Zeller quien me quitó un poco de mi ingenuidad juvenil cuando concedió que "El anti-semitismo de Londres era diferente del de Alemania..."

 

Un día en mi vida:    Actualmente, me alegro de considerarme a mi mismo como miembro del movimiento del potencial humano.  Me despierto y tal vez descubra el significado de mi propio sueño, usando el método Gestalt. Hago meditación para centrarme.  Para ejercicio , puede que corro vueltas, ando en bici, o escarbo en el jardiín.  Mi queridisima esposa chilanga me prepara una malteada saludable.  Tomo suplementos para promover mi salud.  Mientras que el día pasa, si no puedo acordarme de algo, uso autosugestión o el movimiento de los ojos, ambos de los cuales pueden ayudar para recuperar un recuerdo. Atiendo a mis clientes.  Trato de tomar un descansito entre cada cita.   Si un cliente no llega, leo más de cómo proveer tratamiento a las personas que tienen personalidades multiples, un subcampo que me anima y una "orilla creciente" en mi práctica.   Yo creo que el trabajar con los extremos de la conducta humana provee una fundación para el trabajo clínico que ninguna otra cosa puede proveer.  Mientras que el día sigue, no me siento un poco descarrilado, uso autosugestión para llegar a las raices del problema.  Si experimento ansiedad, uso las mismas técnicas para autotranquilizarme de las que enseño a mis clientes.  Es probable que llore tarde o temprano en el transcurso del día, lo cual veo como una cosa buena.  Para practicar la disciplina espiritual de gratitud, le agradezco a mi esposa por estar conmigo.  Me preocupo de los eventos actuales en las noticias.  Pero en cuanto a mi propia vida, cada vez más, estoy contento.  

 

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